lunes, 29 de octubre de 2007

La táctica del avestruz

Esconder la cabeza para no ver un problema puede ser interpretado de distintas formas. Muchas personas piensan que si una situación negativa concreta no les afecta, es mejor no involucrarse. Otras, aún afectándoles, tratan de adaptarse y minimizar las consecuencias que les atañen. En ambos casos, son fieles adeptos de la táctica del avestruz, es decir, esconden la cabeza para no ver. Y ya saben eso de que ojos que no ven, corazón que no siente. Para mí, este comportamiento sólo denota miedo o egoísmo.

Si tiene miedo, es porque esa persona no se ve capacitada para resolver la situación, lo que le genera dudas y provoca que no actúe. Si es egoísmo, esa persona sólo piensa en sí misma y descuida a los demás.

El primer caso es perdonable pero no así el segundo. Sin embargo, los dos son reprochables, tanto en cuanto, somos seres que vivimos en sociedad y tenemos una serie de obligaciones para con ella. Esto es, todos nosotros debemos ayudar al prójimo a solucionar sus conflictos.

A pesar de ser un firme defensor del individualismo, no podemos olvidar que, además de derechos y obligaciones individuales, también los tenemos colectivos. Hoy en día, debido al crecimiento de nuestras ciudades y a los nuevos hábitos sociales, se han perdido los vínculos emocionales entre los miembros de la sociedad. Esto ha hecho que no nos sintamos obligados a ayudar a otras personas a las que no conocemos de nada. Pero es todo lo contrario, ya sea por creencias religiosas o por imperativo legal, estamos en la obligación de socorrer a quien lo necesite.

Porque mañana te podría suceder a ti y desearías tener cerca a alguien que te eche una mano.

jueves, 25 de octubre de 2007

Las flores marchitas

....una sonrisa triste,
una pena apenada,
una flor bella fuiste,
ahora, no eres nada.

Todos los días las observo vagando por las calles, con la mirada lánguida y voces que nadie escucha. Su existencia pasa desapercibida para los ojos de la mayoría porque pocos entienden su lenguaje. Rotas por el amor inacabado, por el dolor entristecido, llevan la frente baja y el corazón apagado.
- ¿Acaso es justa su situación?. Obviamente, no.
Se reconocen en el jardín por sus almas ajadas. Siempre a la sombra, sin un rayo de sol que les de vida. Las manos inquietas delatan a las flores marchitas.

martes, 23 de octubre de 2007

Sobre el respeto a las religiones

Todos hemos crecido con la enseñanza democrática del respeto y la tolerancia a las opiniones de los demás. Hemos avanzado tanto en ese aspecto, que España se ha colocado entre los países mas tolerantes y con mayor libertad democrática del mundo, por encima, incluso, de EE.UU., el abanderado del mundo libre. Después de casi 40 años de dictadura, hemos corrido tanto por alcanzar los niveles europeos que nos hemos pasado.

Si alguien se atreve a cuestionar cualquier principio religioso es tachado de intolerante, fascista, racista y cosas peores, si puede haberlas. Sin embargo, todas las religiones chocan, frontalmente, con las leyes vigentes en los países democráticos y están en oposición con la Carta de los Derechos Humanos de la O.N.U.. Las tres religiones abrahámicas, cristianismo, islamismo y judaismo, otorgan a la mujer un papel subyugado al hombre, establecen las formas en las que hay que tratar a los esclavos y se autoproclaman pueblos elegidos. A Hitler, por menos, lo han crucificado en la Historia.

Por otro lado tenemos a las religiones orientales, como el budismo y el hinduismo. Lo más llamativo de éllas, es que creen en la reencarnación. Parece un detalle sin importancia, pero sus consecuencias son brutales. Este hecho implica que todo lo que sucede en esta vida es consecuencia de nuestras actuaciones en vidas anteriores. Es decir, que nos merecemos todo lo que nos pase y, además, no podemos rebelarnos. Así, el que es pobre es porque en otra vida fue rico y ahora le toca pagar por los pecados cometidos.

Pues yo no puedo respetar esas creencias ni esas religiones, porque supondría ser una mala persona. En primer lugar, no puedo degradar a las mujeres porque tengo una madre que ha demostrado ser más inteligente y tener más capacidad que la mayoría de los hombres que conozco. En segundo lugar, el tema de la reencarnación implica que yo soy minusválido porque en la otra vida fui un pecador de la hostia. ¡Ojo!, que yo no me quejaría si me acordase de todas las golferías de mi vida anterior, pero como no es así, no puedo permitir que alguien me considere la escoria de la sociedad por unos hechos que nadie puede demostrar.

En fin, a pesar de todo esto, el día de mañana os casaréis por la iglesia y sentiréis admiración por personajes como Gandhi.

El velo

Esta mañana, Nawal, como cada día, se coloca el velo para ir a la escuela. Es un símbolo de su religión, de su cultura. Hoy está feliz porque un juez le permite entrar a clase con el hiyab o velo islámico. Sus padres se muestran orgullosos de la victoria conseguida contra la intolerancia de unos pocos. El Estado ha estimado que el derecho a la educación prevalece sobre cualquier otra consideración.........


....y más de 22 millones de mujeres españolas se quedan tan tranquilas sin decir nada. Increíble.


Un simple hecho, como es permitir el uso del velo, esconde, tras de sí, profundas consecuencias para la sociedad. Es, ni más ni menos, la constatación de que la discriminación de la mujer se ha institucionalizado. El presidente Zapataro, en su afán por ser políticamente correcto, ha olvidado que debe salvaguardar los principios constitucionales que son la base de nuestra democracia.



El artículo 14 de la Constitución establece que ningún español será discriminado por razón de sexo. Sin embargo, la religión musulmana discrimina a la mujer obligándola a llevar una vestimenta que tape total o parcialmente su cuerpo a ojos de hombres que no sean de su familia. Es decir, la culpa de la atracción física recae sobre la mujer. En lugar de educar al hombre para que respete la voluntad de la mujer a escoger pareja, reprime a ésta y la responsabiliza de provocar al hombre. Esto es lo que se consigue con esa medida, perpetuar el sentimiento de culpa e inferioridad de la mujer.



Llevamos años educando a nuestra población masculina para vivir en igualdad. Esto ha causado muchos traumas y muertes entre mujeres valientes que se han enfrentado a un orden establecido. Todas ellas deben lamentar el paso atrás que hemos dado en el tiempo gracias a las decisiones de unos jueces y políticos cortos de miras.

lunes, 22 de octubre de 2007

A río revuelto......

...porque en las luchas fraternales
no hay vencedores ni vencidos,
tan sólo un tercero beneficiado
por los errores cometidos...
Estos versos, de una poesía que escribí hace años, sirven para ilustrar lo sucedido este año en el mundial de Fórmula 1. La guerra interna de Mclaren ha servido en bandeja el título a Raikkonen. Las disputas endógenas son tan antiguas como el ser humano, se repiten una y otra vez a lo largo de la Historia, pero nadie aprende. Las guerras, disputas, discusiones, competiciones, oposiciones, etc, siempre que sean exógenas, nos ayudan a crecer, sin embargo, las que se originan por causas internas, nos destruyen. Es fácil de explicar y se debe a dos factores, principalmente: el conocimiento mutuo de las debilidades del adversario y el daño psicológico que provoca un enfrentamiento con alguien cercano.
En nuestro propio pasado encontramos episodios de este problema. Fueron las disputas internas las que acabaron con el Imperio Romano, del cual formábamos parte, fueron las disputas internas las que acabaron con el reino visigodo de Hispania, fueron las disputas internas las que acabaron con Al-Andalus y, más recientemente, también fueron las disputas internas las que provocaron una cruenta Guerra Civil.
Las consecuencias de estos enfrentamientos suelen cambiar la situación geopolítica del mundo. Sin ir más lejos, las dos Guerras Mundiales, en las que Europa se desangró y autodestruyó, varió el centro de la política mundial hacia EE.UU. Desde entonces y, por primera vez en la Historia, el imperio más dominante del mundo no es europeo.
Aunque seguimos sin aprender de nuestro pasado. Y os dejo una serie de preguntas para que reflexionéis.
  • ¿A quién creéis que beneficia que España siga con problemas territoriales y con aspiraciones nacionalistas de algunas regiones?
  • ¿Por qué todos los países de Iberoamérica tienen tanta inestabilidad política?
  • Si ETA lucha por la liberación de Euskal Herria, y parte de ese territorio pertenece a Francia, ¿por qué jamás ha atentado en el país vecino?
  • ¿Quién ha alimentado a lo largo de los años el enfrentamiento entre España y Portugal.

Si buscáis las respuestas, encontraréis a nuestros enemigos.

viernes, 19 de octubre de 2007

Esta semana una noticia ha recorrido el mundo. Todos los medios informativos se han hecho eco de las palabras de un hombre. No se trata de un hombre cualquiera. Es todo un premio Nobel. El Dr. Watson, padre del ADN, comentó que existe una superioridad intelectual de la raza blanca sobre la negra. Como podéis imaginar, esto ha causado estupor en la comunidad científica y en las sociedades occidentales. Dicha afirmación ha sido tachada de racista y su emisor, degradado en su puesto de trabajo en una prestigiosa universidad americana. Hasta aquí, los hechos.

Yo, como dice el nombre de mi blog, soy un simple españolito que ignora muchas cosas y que,por ese motivo, se pasa el día buscando respuestas a las cosas que le rodean. Lo primero que me pregunté al leer esta noticia fue: ¿quién es el Dr. Watson? Pues bien, se trata de un premio Nobel de Medicina del año 62, por el descubrimiento del ADN, que lleva trabajando más de 50 años en temas relacionados con la genética y la lucha contra el cáncer. Ya generó polémica en los años 90 con un estudio científico en el que sostenía que las diferencias de Cociente Intelectual eran genéticas.

Con estas referencias, la verdad es que, al menos, se merece que escuchemos y analicemos sus palabras en profundidad. Y yo, que me gusta meterme en terrenos peligrosos, voy a dar mi opinión sobre el tema, tratando de argumentarla hasta el límite de mis capacidades. Creo que estaremos de acuerdo en que no todos somos iguales. Existen diferencias físicas evidentes entre razas. La comunidad científica y la sociedad, en general, aceptan que los rasgos físicos se transmiten de padres a hijos o que existen enfermedades hereditarias. Si esto es así, es lógico pensar, que los rasgos intelectuales también se transmitirán. Del mismo modo es aceptado, que las personas de raza negra tienen mayores capacidades atléticas que los de raza blanca. Si alguno tiene dudas, que vea cualquier acontecimiento deportivo de máximo nivel. Pues bien, si hay diferencias físicas entre razas, es lógico pensar que debe haberlas también intelectuales. Y si alguno tiene dudas, que vea cuántos jugadores de ajedrez de raza negra hay en la élite.

Aunque estos razonamientos son incuestionables, una de sus premisas, no lo es. Si en en el plano físico sabemos distinguir que las personas de raza negra son más rápidas y las persona de raza blanca más resistentes, el Dr. Watson debería explicarnos en cuáles de las capacidades intelectuales es superior la raza blanca; ¿tenemos más memoria? ¿más inteligencia abstracta? ¿más inteligencia emocional?. Yo no he podido llegar a ninguna conclusión categórica. Es cierto que el Dr. Watson va bien encaminado en sus pensamientos, pero hasta que no sepamos distinguir esas diferencias, deberemos darle las mismas oportunidades a todo el mundo.

Elemental, querido Watson, tenía usted razón............... aunque sólo a medias.

jueves, 18 de octubre de 2007

Hola a todos y gracias por entrar en mi blog.

Me he decidido a escribir diariamente todas las inquietudes que tengo acerca de distintos temas. Siento la necesidad de expresarme y no callarme como he hecho hasta ahora. Quizás muchas de mis opiniones o creencias despierten polémica, pero eso es lo que pretendo, que exista un foro de diálogo donde podamos debatir tranquilamente.

Decía Henry Miller, sobre la cultura de la Grecia clásica, que las personas que no pretenden ser dioses, no pasarán nunca de ser simples gusanos. Y para ser un dios, lo primero que hay que hacer es crear algo nuevo. Espero que entre todos seamos capaces de eso. Que cada uno de vosotros implante en su vida cotidiana esa filosofía que tanto hizo a nuestra sociedad evolucionar. No todo está inventado ni las cosas tienen que ser siempre de la misma forma. Todos podemos aportar nuestro granito de arena para mejorar nuestro mundo. Cada uno en su ámbito personal y profesional. Intentad mejorad las cosas que creáis injustas o mal hechas. No tengáis miedo a ser diferentes. Estoy seguro de que todo esto suena idealista y utópico, pero prefiero que me vean así a quedarme quieto sin hacer nada.

Un saludo y os espero mañana